SEÑALES DE HUMO En Venezuela urge la construcción de puentes. Éstos se tienden sobre la corriente y son los que hacen que una orilla esté frente a la otra. Son estos los que logran que un lado se oponga al otro, al mismo tiempo que los convierte en una vecindad recíproca.
Para nadie es un secreto que los venezolanos nos encontramos divididos. Una mitad del país siente que las cosas van por buen camino y la otra que vamos por un despeñadero. Muchos lo califican como socialismo del siglo XXI mientras otros estamos convencidos de que es una restauración del pasado.
Todas estas cosas nos llevan por el camino del agotamiento. La gente se encuentra harta de esta situación. Todos, sin excepción, queremos ir por una ruta distinta. Sentimos la necesidad de tener puentes que nos permitan cruzar de un lado a otro en la procura de soluciones a los problemas reales.
Pero sabemos que las instituciones no ayudan sino más bien ahondan las diferencias. Actúan a favor de unos y en contra de los otros. Ejemplo de ello es la última decisión de la Asamblea Nacional de aprobar la investigación a Didalco Bolívar pero negar la de Diosdado Cabello. ¿Qué pasó con aquella máxima de trato igual a los iguales? Sólo nos queda construir un diálogo ciudadano.
Olvidarnos del Gobierno Central y dedicarnos a conversar de abajo hacia arriba. Saquemos a la política y discutamos los temas que realmente nos importan. Hablemos de educación, ¿cuántas nuevas escuelas se van a construir para cubrir el déficit de escolaridad en el país? Hablemos del empleo, ¿cómo hacemos para crear más trabajos formales en el país? Hablemos del tema de la basura ¿cómo logramos tener un sistema de recolección digno? ¿Cuándo empezamos las verdaderas campañas de concientización? Les propongo un camino. Utilicemos las estructuras ciudadanas y comencemos a mandar señales de humo. Participen activamente en sus consejos comunales, junta de condominio, partido político o donde prefieran. Así mostraremos que los venezolanos somos una cosa y el Gobierno nacional es otra. Que mientras éste se empeña en dividir y restar, nosotros sabemos sumar y multiplicar. Demostrémonos de una vez por todas que existe un país que no quiere más desigualdad y lo que necesita es saber que no estamos solos. Para ellos es que van estas señales de humo.
Fuente: Ultimas Noticias 15/05/2009 16/5/2009 |